{"id":3221,"date":"2025-04-07T11:44:11","date_gmt":"2025-04-07T09:44:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/?p=3221"},"modified":"2025-04-21T11:02:17","modified_gmt":"2025-04-21T09:02:17","slug":"historias-de-la-antigua-roma-iv-elecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/2025\/04\/07\/historias-de-la-antigua-roma-iv-elecciones\/","title":{"rendered":"Historias de la Antigua Roma IV: Elecciones"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Roma. A\u00f1o 38 a.C.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El sol de la ma\u00f1ana comenzaba a proyectar sus rayos sobre las <em>insulae<\/em> del modesto barrio de la <em>Subura<\/em>. Un barrio peligroso para algunos, pero oculto para los prejuiciosos ojos de los senadores que deb\u00edan reunirse en la presente jornada senatorial. En el tercer piso de la <em>insulae<\/em> yacen dos figuras que se acarician con suavidad en un humilde lecho. La brisa de la ma\u00f1ana purificaba el ambiente cargado de la noche anterior, y refrescaba a los amantes que no se hab\u00edan entregado a los brazos de Morfeo m\u00e1s que durante unos breves momentos nocturnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una despistada mariposa de alas p\u00farpuras recorri\u00f3 la humilde estancia. Junto a la ventana se encontraba el lecho, y, m\u00e1s adelante, una mesa con un par de sillas cubiertas por dos t\u00fanicas y una toga blanca, as\u00ed como algunas estanter\u00edas de madera carcomida para almacenar unos pocos objetos. La mariposa se pos\u00f3 en la silla, encima de la toga, mientras el amante se despertaba, y con una mirada perezosa, pudo observar aquella mariposa que, por un instante, descansaba su vuelo. La mariposa, al saberse observada, remont\u00f3 el vuelo y abandon\u00f3 la estancia por donde hab\u00eda entrado.<\/p>\n\n\n\n<p>El amante sonri\u00f3. Aquello era, definitivamente, un mensaje de los dioses, y observ\u00f3 con cari\u00f1o el cuerpo femenino que lo acompa\u00f1aba, mientras que extendi\u00f3 con cuidado su mano para retirarle el pelo que nublaba sus ojos con delicadeza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Es injusto que el resto de los mortales no puedan ver el hermoso rostro de una musa al despertar.<\/p>\n\n\n\n<p>La joven abri\u00f3 los ojos con suavidad, sonri\u00f3 y se ruboriz\u00f3 mientras acariciaba el brazo de su joven amante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Ay Marco, qu\u00e9 cosas dices para complacerme.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No es m\u00e1s que lo que siento al verte, querida Ulpia. \u2014 &nbsp;El joven Marco se inclin\u00f3 para besar a su amada con delicadeza, un beso largo, sin prisa, que se extend\u00eda mientras el sol comenzaba a alzarse, marcando as\u00ed el inicio de la jornada.<\/p>\n\n\n\n<p>Marco se incorpor\u00f3 del lecho y se asom\u00f3 a\u00fan desnudo por la ventana de aquella <em>insulae<\/em>. El bullicio empezaba a hacerse notar en las calles, y no tardar\u00edan en llenarse de una multitud de personas, quiz\u00e1 alguna pudiera reconocerle en aquel barrio. El pensamiento incomod\u00f3 a Marco, y se dirigi\u00f3 hacia la silla donde hab\u00eda dejado tirada su t\u00fanica interior y su toga blanca, que, afortunadamente, no se hab\u00eda manchado. Hab\u00eda sido un error traerla. Una toga as\u00ed llamar\u00eda la atenci\u00f3n en este barrio, pero no pudo resistirse, puesto que era el primer d\u00eda que acud\u00eda al Senado de Roma como un joven senador con una gran carrera por delante.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"550\" height=\"504\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WhatsApp-Image-2025-04-07-at-10.29.50-1.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3223\" style=\"width:226px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WhatsApp-Image-2025-04-07-at-10.29.50-1.jpeg 550w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WhatsApp-Image-2025-04-07-at-10.29.50-1-300x275.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Barrio de La Subura<\/strong><\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u2014 Me temo que tengo que irme, querida. Hoy hay una reuni\u00f3n importante en el Senado y debo asistir a ella. Estar\u00e1n todos los grandes senadores y, si quiero aspirar a cuestor, debo llamar la atenci\u00f3n de todos los senadores optimates para que me vean como uno de los suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ulpia se gir\u00f3 hacia la ventana, dando la espalda a Marco mientras exhalaba un suspiro desaprobatorio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Eso quiere decir que me abandonar\u00e1s y te olvidar\u00e1s de m\u00ed para siempre. La hija de un liberto no tiene cabida en la vida de un senador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Sabes que eso no es cierto, \u00bfc\u00f3mo iba a olvidar a aquella ni\u00f1a que me buscaba en el Campo de Marte cuando mis padres me obligaban a entrenarme? \u00bfC\u00f3mo olvidar aquella chica que me rob\u00f3 el primer beso, aquella mujer que me hizo un hombre?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No te acordaste de m\u00ed cuando marchaste con las legiones, \u2014respondi\u00f3 secamente \u2014 me dejaste tirada, ni siquiera me escribiste una carta en los 3 a\u00f1os que estuviste fuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Marco volvi\u00f3 sobre Ulpia y le cogi\u00f3 las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Me fui abruptamente porque no sab\u00eda c\u00f3mo despedirme de ti. De haberte visto, nunca me habr\u00eda ido. No te escrib\u00ed para que te olvidaras de m\u00ed y siguieras tu camino, no soportaba la idea de morir en combate y dejar tu coraz\u00f3n hu\u00e9rfano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Zalamer\u00edas! \u2014respondi\u00f3 mientras separaba sus manos de las de Marco \u2014 Dices eso para que me calle y que puedas marchar con la conciencia tranquila, como siempre haces, o, \u00bfacaso te crees que no s\u00e9 que te vas a casar con Tulia? Durante la noche puedo olvidar esto y hasta me puedo creer que me quieres, pero con el alba llega la verdad. Nunca te casar\u00e1s con una plebeya como yo.<\/p>\n\n\n\n<p>El rostro de Marco se ensombreci\u00f3. Se forz\u00f3 a ponerse en pie y volvi\u00f3 a mirar por la ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Mi coraz\u00f3n te pertenece Ulpia, y esa boda no significa nada. Es un arreglo para asegurarme una pr\u00f3spera carrera en el <em>cursus honorum<\/em>. Tulia es la hija de Marco Tulio Cicer\u00f3n, el l\u00edder de los optimates, que tambi\u00e9n est\u00e1 interesado en que me despose con su hija pues desea vincular mi <em>nomen <\/em>con el de su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Por supuesto, qui\u00e9n puede olvidar el gran <em>nomen<\/em> de los Cornelios Escipiones, los herederos del salvador de Roma, el Africano. \u2014dijo con iron\u00eda mientras se incorporaba del lecho.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 As\u00ed funciona el mundo, querida, he de desposarme con la hija de Cicer\u00f3n para garantizarme un sitio en la Rep\u00fablica. Es la \u00fanica manera de poder llegar un d\u00eda a ser c\u00f3nsul y contribuir a la grandeza de la Rep\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1A la mierda la Rep\u00fablica! \u00a1C\u00e1sate conmigo y vete con los <em>populares <\/em>si quieres tener una carrera pol\u00edtica! \u2014 dijo Ulpia mientras abrazaba a Marco y sollozaba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No, no puedo hacerlo. \u2014dijo Marco fr\u00edamente mientras se separaba de Ulpia. \u2014 Si me desposo contigo me matar\u00e1n. No te olvides que eres hija del infame liberto Lucio Cornelio Cris\u00f3fono, el carnicero de Sila. El hecho de que tu padre fuera un asesino nunca me impidi\u00f3 amarte, y, aunque tuve que andarme con mucho cuidado hasta su exilio, si me caso contigo, Cicer\u00f3n me perseguir\u00e1 de por vida; primero por repudiar a su amada hija, y segundo por el odio que tiene a tu padre. Y eso sin pensar en lo que har\u00eda mi familia conmigo\u2026 \u2014Marco cavil\u00f3 unos segundos mirando al infinito \u2014 Ser\u00eda desheredado y olvidado.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"550\" height=\"702\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WhatsApp-Image-2025-04-07-at-10.29.50.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3224\" style=\"width:220px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WhatsApp-Image-2025-04-07-at-10.29.50.jpeg 550w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WhatsApp-Image-2025-04-07-at-10.29.50-235x300.jpeg 235w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Insulae romana<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Pero eso no es malo! \u2014 exclam\u00f3 Ulpia \u2014 \u00a1Podr\u00edas postularte como un h\u00e9roe de la plebe, un patricio que renuncia a su estatus para encabezar la facci\u00f3n popular!<\/p>\n\n\n\n<p>Marco acarici\u00f3 el rostro de Ulpia del cual brotaban l\u00e1grimas que no pod\u00eda contener. \u2014 Eso solo son sue\u00f1os, querida, de hacer esto, nuestro sue\u00f1o ser\u00eda cercenado por sicarios a sueldo contratados en una taberna dos calles m\u00e1s abajo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Entonces, \u00a1v\u00e1monos a Hispania! Coge algo de dinero de la <em>domus <\/em>de tu familia y compremos un terreno para empezar una vida juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Marco se puso tenso. Se alej\u00f3 de Ulpia y se apoy\u00f3 sobre la silla encarando la toga senatorial que hab\u00eda dejado en la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEn serio me est\u00e1s pidiendo que me convierta en un simple mercachifle por una mujer? \u00bfDe verdad quieres que renuncie a mi <em>cursus honorum<\/em> por el amor de una mujer? \u2014exclam\u00f3 con furia mientras apretada con fuerza la silla de madera. Cogi\u00f3 la toga con dos manos y se la puso delante a Ulpia. \u2014 \u00a1El amor no tiene cabida en la pol\u00edtica! \u00a1El amor queda reservado para la vida privada, para encuentros clandestinos como estos, lejos de los ojos de aquellos rivales que te quieren muerto! \u2014 Sentenci\u00f3 Marco arrojando la toga sobre el lecho.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1S\u00ed! \u00a1Eso te estoy pidiendo Marco! Deja a un lado las mentiras y las conspiraciones. \u00a1La violencia y la muerte gratuita! Deja todo eso para tener una vida sincera y tranquila junto a m\u00ed\u2026 y tu hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo se par\u00f3 para Marco. El latido de su coraz\u00f3n se aceler\u00f3 y un sudor fr\u00edo recorri\u00f3 sus brazos y su espalda. \u2014 \u00bfC\u00f3mo? \u2014 dijo casi sin voz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Estoy en cinta, Marco. Estos encuentros clandestinos, como t\u00fa los llamas, han dado lugar a algo mayor. \u2014 Ulpia se llev\u00f3 la mano con suavidad a su vientre, a\u00fan desnudo, y agarr\u00f3 por la cintura a Marco.<\/p>\n\n\n\n<p>Marco trag\u00f3 con dificultad y se zaf\u00f3 del abrazo de Ulpia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Esto\u2026 esto no puede saberse\u2026 ni por mi suegro\u2026 me matar\u00eda\u2026 mi familia\u2026 me desheredar\u00eda\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Se llev\u00f3 las manos a la cabeza mientras paseaba por la estancia, y, de pronto, sus ojos fueron a parar a la daga que hab\u00eda dejado la noche anterior sobre la mesa. Una peque\u00f1a daga que era apta para ser ocultada entre los pliegues de la toga para evitar problemas\u2026 o para solucionar aquellos que ya hab\u00eda creado.<\/p>\n\n\n\n<p>Ulpia abraz\u00f3 por detr\u00e1s a Marco y apoy\u00f3 la cabeza sobre la ancha espalda de su amado. Not\u00f3 como estaba tenso y le susurr\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Marco, dime que no me quieres y me marchar\u00e9 de tu vida. Llorar\u00e9 tu partida durante semanas, meses o a\u00f1os, pero no sabotear\u00e9 tu carrera. Te dejar\u00e9 marchar y nunca nadie sabr\u00e1 que existo, ni yo, ni tu hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Marco dio dos pasos hacia delante y se apoy\u00f3 sobre la mesa. Ten\u00eda delante su daga. Ya la hab\u00eda usado antes en las calles del Palatino, y hab\u00eda combatido con ferocidad en las legiones de Roma. Sab\u00eda que la aparici\u00f3n de un bastardo no solo comprometer\u00eda su matrimonio con Tulia, sino que ser\u00eda munici\u00f3n para sus rivales pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>No, no iba a tener una carrera si no tomaba una decisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo lejos, la mariposa que hab\u00eda visto al despertarse apareci\u00f3 de nuevo, recorriendo la estancia y, tras unos instantes, se apoy\u00f3 sobre la ventana. Marco la mir\u00f3 fijamente, en silencio, mientras un escalofr\u00edo recorri\u00f3 su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No, querida, nadie sabr\u00e1 que has existido. \u2014 Tom\u00f3 la daga y se la guard\u00f3 en el cintur\u00f3n. \u2014 Ni tampoco nadie sabr\u00e1 que yo he existido, salvo nosotros tres. Recoge tus cosas, nos vamos al puerto de Ostia. Hispania nos espera. No tenemos tiempo que perder.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marco, un joven senador destinado a la gloria pol\u00edtica, y Ulpia, hija de un liberto con un pasado maldito, viven un amor prohibido entre las sombras de la Subura. Cuando la pol\u00edtica exige traici\u00f3n y el amor clama por coraje, Marco deber\u00e1 elegir entre el Senado&#8230; o el exilio. \u00bfPuede la mariposa de la esperanza sobrevivir al hierro de Roma?<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3222,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_s2mail":"yes","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-3221","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-de-la-antigua-roma","bwp-masonry-item","bwp-col-3","bwp-post-has-title"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/WhatsApp-Image-2025-04-07-at-10.46.34.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3221"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3221\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3271,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3221\/revisions\/3271"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}