{"id":2471,"date":"2024-06-04T10:34:39","date_gmt":"2024-06-04T08:34:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/?p=2471"},"modified":"2025-04-07T11:45:26","modified_gmt":"2025-04-07T09:45:26","slug":"historias-de-la-antigua-roma-iii-noctes-romae-et-pecata-eius","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/2024\/06\/04\/historias-de-la-antigua-roma-iii-noctes-romae-et-pecata-eius\/","title":{"rendered":"Historias de la Antigua Roma III: Noctes Romae et pecata eius"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Roma. A\u00f1o 62. a.C.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Por las calles sosegadas de una ciudad aparentemente dormida, deambula un joven de unos treinta a\u00f1os que, apresurado, se ajusta la t\u00fanica para permitirse caminar con m\u00e1s ligereza. Es un hombre, pero esa noche a ojos de los dem\u00e1s ser\u00e1 una mujer, una madre de Roma engalanada para acudir a la casa del <em>Pontifex Maximus<\/em> Julio C\u00e9sar, donde se llevar\u00eda a cabo la celebraci\u00f3n de la festividad de la Bona Dea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Cuenta la leyenda que en el transcurso de la construcci\u00f3n del templo en honor a la Bona Dea (Buena Diosa) en la colina Aventine de Roma, emergi\u00f3 un altar que permanec\u00eda enterrado en honor a la diosa antigua fidelidad. El rey Servio Tulio, previniendo futuros inconvenientes divinos, decidi\u00f3 celebrar un festival para conmemorar a la nueva diosa reci\u00e9n descubierta y as\u00ed poder proseguir con la construcci\u00f3n del templo. Los romanos celebraban una festividad en honor a una diosa en el mismo templo que antes perteneci\u00f3 a otra diosa. ,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Y casi brotando como los tributos a una antigua deidad dispuestos a disrupci\u00f3n, en el otro lado de la ciudad una mujer de tez blanca y rostro sereno se prepara para la sagrada fiesta que est\u00e1 a punto de celebrarse. Su nombre es Pompeya Magna y esa noche descubrir\u00eda que la realidad casi siempre se conformaba con la versi\u00f3n menos fiel de una historia. Mujer de Julio C\u00e9sar, el gran general y c\u00f3nsul respetado como autoridad pol\u00edtica y religiosa en toda Roma, sab\u00eda de su importante labor esa noche por encima de todas las dem\u00e1s. Alertada por el ruido de la fiesta que reci\u00e9n daba comienzo, respir\u00f3 un momento y se mir\u00f3 al espejo ovalado que presid\u00eda el tocador. Llena de aceites, peinada y maquillada para la ocasi\u00f3n, la mujer percibi\u00f3 que se estaba demorando m\u00e1s tiempo por causa de su propia intuici\u00f3n. Sinti\u00f3 que una r\u00e1faga de aire se volv\u00eda cortante durante un segundo y un fuerte augurio presion\u00f3 su pecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-\u00a1Llamad a Octavia!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Valeria Octavia era la \u00fanica amiga que Pompeya ten\u00eda en los desafiantes c\u00edrculos de la sociedad romana. Astuta y leal, Pompeya aprend\u00eda de ella desde las vicisitudes m\u00e1s simples hasta las conspiraciones m\u00e1s retorcidas. Siempre se hab\u00eda considerado una mujer m\u00e1s bien convencional, incluso la consecuencia de una estrategia de venganza y ambici\u00f3n por parte de su marido, el cual parec\u00eda incluso victorioso por casarse con la nieta de Lucio Cornelio Sila. \u00c9l le prestaba la atenci\u00f3n que cre\u00eda adecuada, sinti\u00e9ndose limitado por la devoci\u00f3n que les ten\u00eda a otras mujeres. Compungida por los pensamientos acelerados que la atravesaban, apareci\u00f3 Valeria, que, sabiendo de la importancia de la festividad de esa noche, sent\u00eda la responsabilidad de amenizar los humores de su amiga y compa\u00f1era.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"191\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/981ec60980d89681a3b184376f741259bc4fda85v2_00.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2473\" style=\"width:330px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Fresco de la Fiesta de la Bona Dea<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 mi suegra?, \u00bfVigil\u00e1ndonos detr\u00e1s de las cortinas o preparando los \u00faltimos detalles de su apropiaci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Valeria sinti\u00f3 ternura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-No deber\u00edas preocuparte tanto, Pompeya, es sabido que Aurelia siempre anda vigilante, pero esta es una noche sagrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Pompeya se acerc\u00f3 a su amiga y le agarr\u00f3 las manos buscando un soporte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-Salgamos, Octavia. Tengo la extra\u00f1a sensaci\u00f3n de que los dioses nos traer\u00e1n algo distinto esta noche. &#8220;Deorum Decernant&#8221;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Cuando el soldado lo mir\u00f3, \u00e9l contuvo el aire unos instantes y sonri\u00f3 de forma discreta. mSu t\u00fanica sencilla y su peluca trenzada y acomodada le hac\u00edan pasar desapercibido frente a cualquier hombre, pero a\u00fan le quedaba pasar la prueba de verse reflejado en los ojos de una mujer. Tuvo que recordarse su nombre y su prop\u00f3sito cuando contempl\u00f3 los muros alzados de la villa. Imponentes, esa noche reposaban decorados con telas anunciando la celebraci\u00f3n que ya hab\u00eda comenzado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-Soy Publio Claudio Pulcro, venido para encontrarme con la mujer m\u00e1s bella de Roma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Atisb\u00f3 una sonrisa p\u00edcara y, poco convencido de su contienda, avanz\u00f3 hasta acceder al palacio y sinti\u00f3 una victoria frente a Julio C\u00e9sar, el sencillo hecho de poder contemplar la belleza de tantas mujeres reunidas en su intimidad. \u00c9l se hallaba en un sitio donde ni el gran admirado pod\u00eda estar. Grandes mesas adornadas con telas suaves sosten\u00edan toda clase de manjares: frutas, embutidos y caprichos salados. El fest\u00edn estaba listo y las mujeres paseaban tranquilas y confiadas por los jardines excelsos y muchas de ellas bailaban al son de la m\u00fasica que parec\u00eda pintar un paisaje nuevo y puro. Clodio observ\u00f3 la instant\u00e1nea y se sinti\u00f3 como un ni\u00f1o cometiendo una travesura. Sus ojos pasaban r\u00e1pido por cada una de las damas que hab\u00eda en aquel lugar deseosos de encontrar a la dama en concreto. Pompeya se encontraba entretenida halagando los decorados y las ofrendas a la Bona dea. Cuando ella lo vio, se sobresalt\u00f3 y luego dud\u00f3 de si sus ojos la estaban enga\u00f1ando. Apresurando el final de la conversaci\u00f3n, Pompeya dej\u00f3 a sus invitadas y busc\u00f3 acercarse sutilmente a la inesperada visita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-\u00bfAcaso la inquina contra mi marido se ha apoderado de tu poca conciencia y te ha tra\u00eddo hasta aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Clodio sonri\u00f3 y se acerc\u00f3 m\u00e1s a ella. Sent\u00eda su nerviosismo y se complac\u00eda cada segundo que esa hermosa mujer no interrump\u00eda la dial\u00e9ctica a gritos para alertar a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-\u00bfY si ha sido el amor, el profundo amor que siento por vos lo que me hace cometer locuras, mi se\u00f1ora?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Pompeya no pudo evitar dejar escapar una risa con un gesto de repulsi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-Ning\u00fan hombre puede estar aqu\u00ed esta noche y me veo obligada a delatar tu necedad y a exponer tu capricho frente a todas las dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Clodio sonri\u00f3 con ternura y con un discreto gesto agarr\u00f3 el brazo de la mujer.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"605\" height=\"607\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Bona-Dea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2474\" style=\"object-fit:cover;width:250px;height:300px\" srcset=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Bona-Dea.jpg 605w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Bona-Dea-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Bona-Dea-150x150.jpg 150w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/Bona-Dea-200x200.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 605px) 100vw, 605px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>&nbsp;\u201cLa mujer del C\u00e9sar no solo debe ser honrada, sino adem\u00e1s parecerlo\u201d<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-\u00bfCon cu\u00e1ntos amigos puede contar una mujer en una fiesta llena de iguales en la que tan solo hay un hombre?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Pompeya rio genuinamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-Amicus inter omnes feminas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Ambos rieron a la vez y varias mujeres que hab\u00eda cerca se alertaron de la situaci\u00f3n. No pas\u00f3 m\u00e1s de un instante en que la anfitriona vio pasar como un destello por encima de la noche estrellada la sucesi\u00f3n de acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-\u00a1Un hombre! \u00a1Un hombre en la fiesta sagrada!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Y los gritos hicieron crujir el silencio en todo el templo. Las mujeres gritaban y la madre de Julio C\u00e9sar se convirti\u00f3 en la voz de auxilio frente al caos acaecido por la revelaci\u00f3n. Aurelia pidi\u00f3 silencio y se autoproclam\u00f3 mensajera del descubrimiento. Frente a la at\u00f3nita mirada de Pompeya, Aurelia agarr\u00f3 el velo que cubr\u00eda la cabeza de clodio el cual predijo en esos momentos que hab\u00eda comenzado el fin de su carrera pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-\u00a1Publio Claudio Pulcro! Ll\u00e9vense a este terrible ser que ha quebrantado la ley divina que nos congrega aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Aurelia mir\u00f3 entonces a Pompeya, que parec\u00eda tan alarmada como los dem\u00e1s y, sin embargo, m\u00e1s cerca de ese hombre que ninguna de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-Estoy segura \u2014enunci\u00f3 Aurelia en un tono sereno\u2014 de que mi querida nuera y anfitriona estaba tan cerca de nuestro intruso porque trataba de abordar la situaci\u00f3n con discreci\u00f3n. Con una gran discreci\u00f3n al estilo romano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">En los ojos de su suegra, Pompeya pudo percibir un inusual disfrute, escuch\u00f3 algunas risas y el augurio que hab\u00eda sentido esa misma noche ahora tomaba la forma de un rumor. Busc\u00f3 la mirada de Valeria como un oasis, refrescando el \u00e1rido desierto del silencio, y, cuando la encontr\u00f3, sus ojos tristes y vidriosos le hicieron confirmar que esa noche dar\u00eda mucho de qu\u00e9 hablar. Pens\u00f3 en su marido, en las miradas de muchas de sus invitadas que parec\u00edan clavadas en juicios decididos contra su persona. Cuando se llevaron a Clodio, que march\u00f3 siendo arrastrado por los soldados entre risas y gritos de \u201cPompeya, la m\u00e1s bella\u201d, ella trat\u00f3 de explicarles a las dem\u00e1s que hab\u00eda identificado al hombre, pero que no quer\u00eda que la fiesta sagrada se convirtiera en un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">-El esc\u00e1ndalo es que, aqu\u00ed, esta noche, mientras nos entregamos en cuerpo y alma a la Bona Dea, un hombre nos observe con sus ojos impuros. \u00c9l ser\u00e1 juzgado al igual que t\u00fa. Todas te apoyaremos, querida, todo se solucionar\u00e1.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"474\" height=\"587\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/20191127_142443.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-2475\" style=\"width:262px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/20191127_142443.webp 474w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/20191127_142443-242x300.webp 242w\" sizes=\"auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Publio Clodio disfrazado durante el &#8220;esc\u00e1ndalo de Bona Dea&#8221;. 62 a. C.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">El abrazo de Aurelia la conden\u00f3 a la duda y despu\u00e9s vino la tormenta. Pompeya vio su nombre mancillado bajo un espont\u00e1neo velo de verdad absoluta. Por todas las calles de la ciudad, durante los siguientes meses, solo se habl\u00f3 del esc\u00e1ndalo de la Bona Dea. Seg\u00fan las afiladas lenguas, Publio Claudio Pulcro, influyente pol\u00edtico y militar conocido en toda Roma, se hab\u00eda infiltrado en la fiesta de culto a la sagrada diosa para ver a la mujer de Julio C\u00e9sar. O para intimar con ella, o quiz\u00e1 para besarse a escondidas, presos de un apasionado amor. Toda exageraci\u00f3n era permitida en lo que pudiera referirse a Julio C\u00e9sar, su esposa y un pol\u00edtico vestido de mujer escondido a hurtadillas entre ellas. Todo lo que pudiera tornar la historia m\u00e1s jugosa era bienvenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Durante el juicio, el joven Cicer\u00f3n, reconocido como gran dial\u00e9ctico, arremeti\u00f3 tan duramente contra Clodio y Pompeya que ni la buena ret\u00f3rica de Julio C\u00e9sar, defendiendo la honorabilidad y prudencia de su mujer, ni el testimonio de las matronas d\u00e1ndole un apoyo un\u00e1nime, consiguieron detener lo inevitable. Pompeya Magna hab\u00eda sido sentenciada a aceptar la verdad de todos los que la acusaban de adulterio. Claudio pulcro consigui\u00f3 salir impune tras la sombra de algunos sobornos y renunci\u00f3 a su cargo pol\u00edtico poco tiempo despu\u00e9s. Nadie supo nunca realmente su intenci\u00f3n ni los verdaderos motivos de un rumor que se acab\u00f3 convirtiendo en verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-La mujer del C\u00e9sar, adem\u00e1s de serlo, ha de parecerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Le dijo Julio C\u00e9sar, con algo de resignaci\u00f3n, poco despu\u00e9s de serle anunciada la noticia de su divorcio. Pompeya abraz\u00f3 al que hab\u00eda sido su marido y el hombre al que hab\u00eda respetado hasta el \u00faltimo momento y entendi\u00f3 que, a veces, en un lugar como Roma, hasta los m\u00e1s poderosos deben aceptar que las apariencias son m\u00e1s valiosas que el conocimiento mismo y que para todo lo dem\u00e1s\u2026 Deorum Decernant.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un joven se disfraza de mujer y se infiltra en una fiesta sagrada en honor a Bona Dea, organizada por Pompeya, esposa de Julio C\u00e9sar. Su descubrimiento genera uno de los esc\u00e1ndalos pol\u00edticos y sociales m\u00e1s destacados de la Antigua Roma.<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":2472,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_s2mail":"yes","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-2471","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-de-la-antigua-roma","bwp-masonry-item","bwp-col-3","bwp-post-has-title"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/153976952551.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2471"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3227,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2471\/revisions\/3227"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}