{"id":2389,"date":"2024-05-13T09:00:00","date_gmt":"2024-05-13T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/?p=2389"},"modified":"2025-04-07T12:00:01","modified_gmt":"2025-04-07T10:00:01","slug":"historias-de-la-antigua-roma-i-el-desafio-de-catulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/2024\/05\/13\/historias-de-la-antigua-roma-i-el-desafio-de-catulo\/","title":{"rendered":"Historias de la Antigua Roma II: El desaf\u00edo de Catulo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Roma. A\u00f1o 59 a.c.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container is-layout-constrained wp-block-group-is-layout-constrained\">\n<p class=\"has-drop-cap has-text-align-justify\">Julio C\u00e9sar se sirvi\u00f3 m\u00e1s vino en su copa. Tom\u00f3 asiento y pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u2013 \u00bfEres fiel a tu destino, querido Catulo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Se hizo un breve silencio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Cuando Julio C\u00e9sar dej\u00f3 de beber, Catulo levant\u00f3 la vista, le mir\u00f3 fijamente y contest\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 La poes\u00eda es mi destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">C\u00e9sar sonri\u00f3. Hizo una breve pausa y continu\u00f3 hablando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Eres muy distinto a tu padre.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Catulo asinti\u00f3 suavemente mientras fijaba su mirada ante uno de los hombres m\u00e1s poderosos de Roma. Para Catulo hab\u00eda algo en Julio C\u00e9sar que siempre le hab\u00eda causado un profundo desasosiego, un sentimiento que iba m\u00e1s all\u00e1 de sus acciones y decisiones como l\u00edder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 As\u00ed es, C\u00e9sar. Mi padre admiraba sin reservas tanto la persona que eres como el papel que desempe\u00f1as. Yo, por otro lado, encuentro ciertas&#8230; contradicciones en la manera en que eliges presentarte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00bfPor qu\u00e9 tu desd\u00e9n y ensa\u00f1amiento contra mi persona, Catulo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Me haces preguntas que no s\u00e9 responder, C\u00e9sar. Siempre est\u00e1s ah\u00ed delante, a la vista de todo el mundo, con tus glorias p\u00fablicas y tus vicios semiprivados. Perd\u00f3name, pero yo no te odio o te admiro, eso depende de los otros. Yo solo te escarnezco y me r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00bfSin odio?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00bfPuede el peor de todos los poetas odiar al mejor de todos los generales?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Julio C\u00e9sar solt\u00f3 una carcajada franca, como si hubiese descubierto en esa burla un matiz de sinceridad que pocas veces encontraba en las amables, pero vac\u00edas, palabras de los senadores. Luego, llen\u00f3 nuevamente su copa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00bfContradicciones? Deber\u00edas saber, querido Catulo, que la grandeza a veces se mide m\u00e1s por los enemigos que por los amigos. Si tu pluma es mi adversaria, entonces quiz\u00e1s ambos estemos en el lado correcto de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Catulo se inclin\u00f3 ligeramente hacia delante, mientras las luces de las antorchas iluminaban su rostro pensativo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"529\" height=\"579\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/455380272_tcimg_8BDFC4CD.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2393\" style=\"width:355px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/455380272_tcimg_8BDFC4CD.jpg 529w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/455380272_tcimg_8BDFC4CD-274x300.jpg 274w\" sizes=\"auto, (max-width: 529px) 100vw, 529px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Litograf\u00eda de Julio C\u00e9sar.<\/em><\/strong><em><strong> Emperador romano<\/strong><\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Eso supondr\u00eda que ambos buscamos lo mismo, C\u00e9sar. Pero mientras t\u00fa despliegas tus legiones para cambiar las fronteras del mundo, yo empleo mis versos para desafiar los l\u00edmites del pensamiento. No siempre el acero y la tinta persiguen el mismo fin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Pero ambos somos esclavos de nuestras pasiones \u2013 agreg\u00f3 Julio C\u00e9sar, estudiando la expresi\u00f3n de su interlocutor. \u2013 Y ambos sabemos que, sin pasi\u00f3n, Roma se volver\u00eda tan d\u00e9bil como una rep\u00fablica sin ambiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 O tan peligrosa como un tirano con un ej\u00e9rcito \u2013 replic\u00f3 Catulo, con un destello agudo en sus ojos. \u2013 Recuerda, C\u00e9sar, que el poder absoluto no solo corrompe a quien lo ejerce; tambi\u00e9n despoja de voz a los poetas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00bfY no es acaso el deber del poeta encontrar nuevas voces, incluso en la tiran\u00eda? \u2013 pregunt\u00f3 Julio C\u00e9sar, con una sonrisa intrigante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Catulo asinti\u00f3 lentamente, concediendo el punto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 As\u00ed es, y aunque mis versos a menudo se burlen del poder, no dejan de reconocer su imprescindible lugar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Me equivocaba, veo que, en el fondo eres el mismo. Eso est\u00e1 bien. Los hombres han de ser como son. Se precisan as\u00ed en estos tiempos. Las cosas en Roma est\u00e1n cambiando. Y van a cambiar mucho m\u00e1s. Craso, Pompeyo y yo hemos unido fuerzas, no solo para el beneficio propio sino, creo, para el de Roma. \u00bfVe el poeta alguna virtud en esta alianza?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Catulo ajust\u00f3 su toga, considerando sus palabras con cuidado antes de responder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013Tres cabezas, cada una aspirando a distintos ensue\u00f1os de laurales. Dime, \u00bfpuede una serpiente con tres cabezas morder sin enredarse en s\u00ed misma? Cada uno de vosotros, poderosos en su derecho, pero juntos, \u00bfsois verdaderamente m\u00e1s fuertes, o simplemente m\u00e1s temidos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Julio C\u00e9sar esboz\u00f3 una sonrisa ante tal comparaci\u00f3n, si bien sus ojos reflejaban una seriedad inusitada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 La fuerza de Roma siempre ha residido en su capacidad para adaptarse y sobrevivir, querido Catulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Sin embargo, C\u00e9sar, \u2013 interrumpi\u00f3 Catulo- mientras contempl\u00e1is vuestros horizontes, Roma, la verdadera Roma, se pregunta si en el coraz\u00f3n de sus l\u00edderes queda espacio para ella. Vuestras legiones son leales, vuestros planes son grandes, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n, si se me permite, los versos para el pueblo? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el coraz\u00f3n que asegure que Roma sigua latiendo, no por el miedo a la espada, sino por amor a la ciudad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Julio C\u00e9sar se recost\u00f3 en su silla antes de contestar. Su mirada no abandonaba a Catulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Es complejo. La historia est\u00e1 escrita por quienes tienen el valor de tomar las riendas del destino. \u00bfNo es eso lo que tambi\u00e9n buscas con tu poes\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Catulo neg\u00f3 con la cabeza suavemente, mientras se dibujaba una sonrisa en su rostro.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"176\" height=\"225\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/AVT_Catulo_8380.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2394\" style=\"width:262px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><strong><em>Litograf\u00eda de Catulo. Poeta romano.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 La poes\u00eda, C\u00e9sar, busca explorar la verdad, exponerla, a veces con belleza, a veces con brutalidad. No busca controlarla ni reescribirla a conveniencia. Y, aunque respeto tu astucia y tus logros, no puedo decir que admire el modo en que los alcanzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Entiendo \u2013 dijo Julio C\u00e9sar. \u2013 No todos pueden apreciar lo que se requiere para gobernar. Las decisiones que uno debe tomar&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Catulo interrumpi\u00f3 suavemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 No se trata de comprender la gravedad de tus decisiones, C\u00e9sar, sino de cuestionar la sinceridad de tu virtud. Dices valorar la justicia y la gloria de Roma, pero \u00bfson estos valores realmente los que gu\u00edan tus acciones, o son meras herramientas para forjar tu legado?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Tus palabras me conmueven, Catulo. Los l\u00edderes llegan a creerse el papel que ten\u00edan asignado. Y, como debes saber, eso es fatal en el arte dram\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Entonces \u00bft\u00fa no te crees tu papel?- inquiri\u00f3 Catulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Lo cumplo al pie de la letra. Pero hay una diferencia. El papel de los otros lo escriben ellos mismos; el m\u00edo lo ha escrito el destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00bfTe crees elegido de los dioses? \u2013 replic\u00f3 Catulo con firmeza- Admiras a los grandes h\u00e9roes de la antig\u00fcedad, te modelas a ti mismo como un protector de Roma, un defensor de sus valores. Sin embargo, a menudo veo un abismo entre la imagen que proyectas y tus m\u00e9todos. Eres un hombre que busca la inmortalidad en la historia, pero a veces me pregunto&#8230; \u00bfA qu\u00e9 costo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 T\u00fa ensa\u00f1amiento contra mi persona ha sido continuado, tenaz y obsesivo, dijo Julio C\u00e9sar molesto\u2013 Algunos se extra\u00f1an de que no suela ejercer en los t\u00e9rminos habituales el reconocido derecho de venganza contra ti. Sin embargo, te aprecio. Mi tarea no es juzgarte, es seguir un camino claro. El odio, el resentimiento, el deseo de venganza, todo eso no sirve para nada. Todas las pasiones son in\u00fatiles, excepto la de ser fiel al propio destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00a1Destino! \u2013 exclam\u00f3 Catulo con una mezcla de desd\u00e9n y asombro. \u2013 \u00bfY qu\u00e9 de aquellos que tu destino aplasta? \u00bfLos campesinos que pierden sus tierras en tus campa\u00f1as? \u00bfLas ciudades que sufren bajo el yugo de tus legiones? \u00bfSon ellos meros peones en este gran juego del destino?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Julio C\u00e9sar mir\u00f3 fijamente a Catulo, sus ojos reflejando un brillo de reflexi\u00f3n mezclado con una pizca de irritaci\u00f3n. Luego, su expresi\u00f3n se suaviz\u00f3 y contest\u00f3 al poeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Es verdad que la grandeza de Roma y la seguridad de su pueblo requieren sacrificios. Algunos deben sufrir para que muchos prosperen. Pero no confundas necesidad con crueldad. Intento ser justo y equitativo en mis decisiones, aunque a veces la justicia debe ser severa para ser efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00bfJusticia o conveniencia? \u2013 replic\u00f3 Catulo, su voz era suave, pero cargada de desaf\u00edo. \u2013 A menudo, lo que se presenta como necesidad no es m\u00e1s que una excusa para la ambici\u00f3n desmedida. \u00bfAcaso no es la verdadera grandeza hallar un camino que no exija sacrificios de aquellos que menos pueden soportarlos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Julio C\u00e9sar, se puso de pie y se pase\u00f3 un momento, meditativo. Al detenerse, su mirada estaba clara, decidida. \u2013 Catulo, t\u00fa, que eres poeta, debes entender que los ideales absolutos son, a menudo, inalcanzables en el mundo real. La pol\u00edtica, como la poes\u00eda, es un arte de lo posible. Y, como en tu arte, a veces la forma debe ceder ante el contenido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Mi arte habla de verdad\u2013 insisti\u00f3 Catulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00a1Y mi destino tambi\u00e9n!- contest\u00f3 Julio C\u00e9sar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 No me preocupan tanto las fronteras de tu ambici\u00f3n como el coraz\u00f3n de tu gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 \u00a1Mi amor por Roma es el n\u00facleo de todas mis acciones! \u2013 contest\u00f3 Julio C\u00e9sar con rotundidad, bruscamente, dando un golpe sobre la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Hubo un silencio largo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-rounded\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"612\" height=\"507\" src=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/istockphoto-124930848-612x612-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2395\" style=\"width:457px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/istockphoto-124930848-612x612-1.jpg 612w, https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/istockphoto-124930848-612x612-1-300x249.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><strong>Vista del Ca<\/strong><\/em><strong><em>pitolio y el Foro Romano en Roma durante la antig\u00fcedad. Reconstrucci\u00f3n visual. Grabado en madera, publicado en 1881.<\/em><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Catulo, aunque miraba impasible a Julio C\u00e9sar, era consciente de que, quiz\u00e1, hab\u00eda hablado de m\u00e1s. Los ojos de Julio C\u00e9sar, normalmente llenos de resoluci\u00f3n y astucia, ahora reflejaban una rara vulnerabilidad. En aquel momento, Catulo sinti\u00f3 que el m\u00e1s poderoso de todos los romanos no era m\u00e1s que un hombre. Un solo hombre atormentado, quiz\u00e1, por las contradicciones inherentes a su poder y sus ambiciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Julio C\u00e9sar lo mir\u00f3 por un momento largo. Finalmente, dirigi\u00f3 su mirada hacia la ventana que daba a las bulliciosas calles de Roma. Las antorchas comenzaban a iluminar los mosaicos y las columnas de m\u00e1rmol del Foro, y la ciudad parec\u00eda cobrar vida bajo el crep\u00fasculo. Con la ira aparentemente disipada, y con una voz m\u00e1s tranquila, pero cargada de seriedad, Julio C\u00e9sar continu\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Disculpa el des\u00e1nimo. El poder es una prueba de fuego para el car\u00e1cter. Pocos son los que pueden manejarlo sin quemarse. Pero, \u00bfno es acaso ese el desaf\u00edo m\u00e1s grande de todos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Es un pensamiento noble, C\u00e9sar. Y peligroso. \u2013 dijo Catulo midiendo sus palabras, en un tono casi contemplativo-. El poeta dej\u00f3 un breve silencio, antes de lanzar su \u00faltima pregunta. \u2013\u00bfPuede realmente un gobernante amar a su ciudad m\u00e1s que a s\u00ed mismo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u2013 Esa es, quiz\u00e1s, la pregunta m\u00e1s dif\u00edcil que he enfrentado. Puede que no haya una respuesta definitiva, querido Catulo, pero cada d\u00eda, al despertar, hago la elecci\u00f3n de intentarlo, de amar a Roma m\u00e1s que a m\u00ed mismo.<\/p>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Roma del 59 a.C., bajo el titilar de las antorchas, Julio C\u00e9sar y el poeta Catulo entrelazan palabras en un duelo de ingenio y filosof\u00eda. Catulo desaf\u00eda la moral de C\u00e9sar y la legitimidad de su gobierno, mientras C\u00e9sar, con la severidad de un l\u00edder nato, defiende su visi\u00f3n para una Roma grandiosa. Entre met\u00e1foras y miradas, cada frase teje la complejidad de gobernar y la eterna b\u00fasqueda de la verdad.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3229,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_s2mail":"yes","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[27],"tags":[],"class_list":["post-2389","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias-de-la-antigua-roma","bwp-masonry-item","bwp-col-3","bwp-post-has-title"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/THABURONZNPJLPPNGXAAR2QWB4-2.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2389"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2487,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2389\/revisions\/2487"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3229"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}