{"id":1844,"date":"2023-11-19T23:03:45","date_gmt":"2023-11-19T22:03:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/?p=1844"},"modified":"2023-11-20T09:45:47","modified_gmt":"2023-11-20T08:45:47","slug":"ojo-por-ojo-todos-ciegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/2023\/11\/19\/ojo-por-ojo-todos-ciegos\/","title":{"rendered":"Ojo por ojo, todos acaban ciegos."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-drop-cap has-text-align-left wp-block-paragraph\">Par\u00eds, Francia. Septiembre de 1944<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">Hac\u00eda apenas un mes desde que los alemanes hab\u00edan sido expulsados de la capital de Francia. Y, Par\u00eds, a pesar de la prolongada ocupaci\u00f3n nazi, se resist\u00eda a perder su encanto y cariz rom\u00e1ntico, a responder a todo lo que el coraz\u00f3n desea. El eminente Caf\u00e9 Procope, en la rue de l&#8217;Ancienne-Com\u00e9die, que hab\u00eda recuperado a su chef reci\u00e9n llegado del exilio, segu\u00eda recibiendo visitas diarias. Visitas de parisinos deseosos de celebrar tama\u00f1a victoria y, al mismo tiempo, de paladear la libertad por tanto tiempo ansiada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">All\u00ed, en el umbral del vest\u00edbulo, una chica espera. Espera a tener permiso para seguir trabajando en la cocina un d\u00eda m\u00e1s. Nadie quiere que est\u00e9, pero el chef no es capaz de prescindir de ella, al igual que, tampoco, puede contar con ella. \u00c9l se encuentra en una encrucijada, en la que su existencia podr\u00eda acabar en cualquier momento y, sin embargo, no es capaz de justificar su eliminaci\u00f3n. Todos saben, incluida la chica, que, si bien no fue responsable, permiti\u00f3 que pasara. \u00bfHasta qu\u00e9 punto es la inacci\u00f3n tan grave como el acto? Los d\u00edas pasan, y la chica se alegra cada vez que se le permite trabajar un d\u00eda m\u00e1s. El chef sabe que de su val\u00eda, y sus habilidades son bienvenidas, aunque su bondad, fuera de all\u00ed, quede en duda. El jefe se justifica ante el espejo. No puede permitir que una mano tan buena sea desperdiciada, pero cada d\u00eda que consiente que todo siga igual, es un d\u00eda que pasa con el deseo de escupir a su reflejo. O deja bien claro que la chica est\u00e1 perdonada, aunque sirviera en el Caf\u00e9 cuando los \u00fanicos que los frecuentaban eran los Nazis responsables de la muerte de su familia, o la entrega a las masas que piden la sangre de todos los que tuvieron algo que ver con aquel vil asesinato. Pero cada segundo en el limbo es un segundo que no tiene que decidir. Sabe que nunca podr\u00e1 perdonar. Su coraz\u00f3n arde de ira con solo pensar en dejar que el agua siga su curso. Pero tampoco puede ahogar ese susurro que le dice que no tiene derecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">As\u00ed que, de momento, espera con la esperanza incierta de que la le\u00f1a que alimenta su furia se acabe, plenamente consciente de que ninguna presa puede contener un r\u00edo eternamente. Al fin y al cabo \u00bfQuien le podr\u00eda culpar? Nadie, realmente. Todos alzan sus voces al cielo por justicia, voces mucho m\u00e1s clamantes que la suya propia. Voces que tampoco le entienden. \u00bfAcaso creen que no quiere entregarla? Verla caer envuelta en llamas por toda la eternidad ser\u00eda poco castigo. Pero, si lo consintiera, si se dejara llevar por tama\u00f1o instinto y la presi\u00f3n del mundo, \u00e9l tambi\u00e9n estar\u00eda ardiendo por toda la eternidad, no como castigo, pero s\u00ed sufriendo. As\u00ed que, por el momento, espera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">No es fiel al colaboracionista terco que vendi\u00f3 su bienamada Francia a los Nazis que asesinaron a su hermano. De hecho, lo detesta. Sin embargo, tampoco es defensor de la Resistencia que, libres de un opresor y carentes de prop\u00f3sito, buscan cualquier excusa para mantener su posici\u00f3n. Cuando solo has conocido la violencia durante a\u00f1os, cuesta dejarla de lado. El chef, simplemente, intenta aceptar la nueva situaci\u00f3n de paz, mientras todos los dem\u00e1s a\u00fan desean retribuci\u00f3n. Sin embargo, nadie es capaz de llevarle la contraria a quien deber\u00eda portar la antorcha, pero decide no encenderla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">&#8220;\u00bfQue hace ella aqu\u00ed?&#8221;, le dicen. Y siempre responde: &#8220;La necesitamos\u201d. Y, aunque todos comprenden que su labor es necesaria, nadie comprende que lo necesario es su presencia. Es un recordatorio y un reflejo de todos, el origen de la verdadera ira de aquellos que no fueron afectados, pero exigen que se vaya. Tienen miedo. Porque, al posar su mirada en ella, saben, en lo m\u00e1s profundo, que cualquiera de ellos podr\u00eda estar en su situaci\u00f3n. El chef no solo consiente su presencia, si no que exige que se tolere. No solo a los dem\u00e1s, si no a s\u00ed mismo. Por ello, al o\u00edr las palabras a su espalda &#8220;C\u00f3mo puedes tenerla aqu\u00ed&#8221;, procura ignorarlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify wp-block-paragraph\">&#8220;S\u00ed, la necesitamos&#8221;, se dice a s\u00ed mismo. &#8220;Nos necesitamos todos&#8221; . La chica espera instrucciones y, con un gesto, el chef, le indica que puede bajar. No puede juzgar, pero tampoco puede perdonar, y, si bien su decisi\u00f3n de esperar no tiene a nadie contento, la chica baja con un atisbo de sonrisa en la cara. Las llamas de la ira claman venganza, pero, \u201cojo por ojo, todos acaban ciegos\u201d. As\u00ed que, el chef, esperar\u00e1, al menos, un d\u00eda m\u00e1s. Nadie arde tanto como \u00e9l, pero su humanidad le impide reclamar otra vida cuando tantas se han perdido. Y su ego\u00edsmo le impide ceder ante unos impulsos que le acabar\u00edan consumiendo. Es un grito silencioso de paz. De libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un antiguo proverbio reza &#8220;Quien salva una vida, salva al mundo entero&#8221;. Y tal vez sea cierto, sobre todo cuando lo f\u00e1cil es no hacerlo.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1858,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":true,"template":"","format":"standard","meta":{"_s2mail":"yes","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":false,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[24,21],"tags":[],"class_list":["post-1844","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historicos","category-relatos","bwp-masonry-item","bwp-col-3","bwp-post-has-title"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Sin-titulo.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1844","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1844"}],"version-history":[{"count":10,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1844\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1867,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1844\/revisions\/1867"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1858"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1844"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1844"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.quinqueytintero.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1844"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}